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Club Colseñora 50 Años

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Apertura del “Club Colseñora 50 Años” (primera parte)

Apreciados e inolvidables Compañeros, comienzo por agradecer a Carlos Arturo Salazar (Caturro) quien generosamente me invitó a formar parte de este entrañable grupo. Y felicito igualmente a Agustín Moreno (Administrador del Grupo, junto con Caturro) , Anibal Rad, Néstor Mejía, Henry (¿Moreno?), Jaime Mejía E., Hernan González, Aberto Salazar y Rubén Villegas, pues son quienes más interactúan en este grupo, obviamente sin perjuicio de los demás lectores e integrantes del equipo, manteniendo con vida este meritorio espacio de opinión.

El contenido que vienen compartiendo mezcla en forma acertada la cruda noticia sobre la realidad nacional por la que forzosamente estamos atravesando, junto con algunas burbujas de esparcimiento e ilustración.

Y todo ello está bien, pero…

Como grupo privilegiado que hemos sido desde nuestros primeros años infantiles, gracias a la decisión visionaria, meritoria y en muchos casos a costa de grandes sacrificios de nuestros padres, tuvimos la fortuna de cimentar raíces con una excelente formación académica, sólidos principios religiosos y morales, respeto por nuestros profesores y mayores; amor por nuestra patria y enraizada convicción para convertirnos y preservarnos como buenos ciudadanos.

Gracias entonces Colseñora por haber construído, junto a la sabia orientación de nuestros padres, a este conjunto de emprendedores que hemos sido y continuaremos siendo hasta el fin de nuestros días.

Sin embargo, el hecho de haber nacido y desarrollado como privilegiados, nos obliga a ser agradecidos con nuestra dolida Colombia y sus gentes, aportando algo más que la identificación y la ilustración del “problema”.

No nos podemos quedar en el diagnóstico. La reflexión, la idea, la buena intención sin una acción que le acompañe, siempre seguirá siendo un sueño nebuloso y no producirá absolutamente ningún fruto!!

Sin perjuicio de lo anterior, desde hace más de un año he intensificado mis trabajos de investigación sobre las causas estructurales de la pobreza y la ignorancia que siempre se encuentran asociadas.

Lo que he encontrado, me motivó a realizar una primera inversión construyendo un sitio web que no solo recopila contenido innovador, análisis profundos y perspectivas frescas sobre temas que nos conciernen a todos, sino que permite compartir y debatir con la familia y amigos más allegados, buscando un objetivo común de alto nivel.

Desde hace algunos días, vengo dándole vueltas en la cabeza a una idea que quiero poner a su consideración:

¿Qué tal si a través de este grupo privilegiado junto a otros destacados benefactores que podremos ir sumando, lanzáramos una campaña, para sustraer por lo menos a un primer segmento de nuestros jóvenes y “no tan jóvenes” del nefasto imán de corrupción, desorientación, desamparo, desnutrición, enfermedad e ignorancia al que inexorablemente nos está conduciendo el actual desgobierno que estamos viviendo?

Haciendo un breve paréntesis, desde hace más de una década me encuentro vinculado nuevamente a la labor agrícola. Esto ha permitido acercarme muchísimo más a la población campesina y a todo el entorno socio-económico que, por lo menos para la zona cafetera, recoge y muestra de manera abierta las atractivas oportunidades existentes y los difíciles retos por superar. 

Reflexionemos un momento sobre lo siguiente ¿Por qué nos estamos quedando sin relevo generacional en las fincas y en las empresas familiares?, ¿Por qué nuestros jóvenes que logran terminar el bachillerato, abandonan “el Pueblo”, para buscar un “mejor futuro” en otras partes?, migrando ese valioso patrimonio para favorecer a otras latitudes.

La gran cantidad de profesionales, científicos y empresarios exitosos nacidos en las diferentes regiones de Colombia, varios de ellos con reconocimiento internacional, es un vivo ejemplo de que no adolecemos de un problema genético, sino todo lo contrario: la naturaleza nos ha premiado con especiales y potentes dones, envidiados por muchos otros países que viven en situaciones de probreza extrema o bajo regímenes autoritarios, totalitaristas y con un mínimo de libertades.

¿No será que como consecuencia de la “burbuja del confort” en que todavía vivimos, nos hemos adormecido y nos quedamos en un ciclo económico ya caduco, con un sistema educativo estancado que todavía obliga a los estudiantes a memorizar datos sin un propósito constructivo y sin prestarle la suficiente atención a la nueva realidad del mundo para quien, fuera de los intereses políticos, ya no existe ninguna frontera?

En fin, es un tema bastante amplio para pretender abarcarlo en este chat. A través de ideas audaces y propuestas transformadoras, juntos podemos impulsar el cambio positivo que nuestra región necesita.

Por ello, respetuosamente pongo a su disposición una propuesta y la invitación para que se integren formalmente a los proyectos que juntos, podemos desarrollar.

En primer lugar quiero reiterar que me mantendré absolutamente respetuoso respecto a la orientación y manejo que se le está dando a los chats en esta red social y bajo el auspicio del presente grupo, “Colseñora 50 años”. No pretendo ni mucho menos inducir a que se reorienten sus contenidos, ni más faltaba.

Como ya el presente abrebocas está resultando un poco extenso, a través de mensaje independiente les daré más detalles, anticipando sin embargo la siguiente reflexión: “La principal causa estructural de la pobreza, es la ignorancia”. Y al hablar de pobreza abarcamos no sólo el contexto económico, pues este oscuro manto se extiende también a la(s) pobreza(s) mental, educativa, social, política, religiosa, familiar, etc., etc.

Mil gracias por su atención y, si este tema es de su interés,  continuaré en breve con la segunda parte.

Fraternal abrazo para todos, y les deseo solo lo mejor,

Nelson  


Apertura del “Club Colseñora 50 Años”  (segunda parte)

Bueno Compañeros, ¡Lo prometido es deuda!

El álbum que convinimos construir, ya está listo en cuanto a su estructura y funcionalidad. Aunque la verdad, me imaginé que sería más fácil su desarrollo, razón por la cual me he demorado un poco más de lo previsto para su implementación, amén de otras actividades particulares que les compartiré con mensajes independientes y próximos.

Como comenté en un mensaje anterior, logré salvar algunas de las fotos que amablemente compartieron varios de ustedes, aunque no alcancé a guardar el nombre de los donantes. Con estas primeras fotos pude realizar una primera inserción en los capítulos asignados para ello, habilitando también espacio para documentarlas, es decir, complementar con texto, una breve explicación de su contenido, protagonistas, etc.

El instructivo sobre el funcionamiento de la “herramienta” (álbum), lo suministro igualmente en una sección específica que forma parte del mencionado documento.

Ahora, el paso que sigue es obtener “la credencial” como socios de lo que inicialmente he denominado el “Club Colseñora 50 Años”, nombre este que obviamente someto a consideración de ustedes.

Volvamos un momento a “la credencial”: aunque no es exactamente una “contraseña” que nos permita acceder al aplicativo, sí acoge el requisito establecido por Google (en forma similiar a lo usual para otras muchas redes sociales), consistente en vincular a cada  miembro autorizado para el acceso a los archivos compartidos, a través del registro de una dirección de correo electrónico personal.

Pero como recomiendan los administradores de estas mismas redes sociales, refrendado ello por los consejos de varios expertos, NO es prudente suministrar datos personales y mucho menos la dirección de correo electrónico a través de “chats abiertos” como es el caso de WhatsApp, Telegram, LinkedIn, Instagram y las otras similares.

Es la razón por la cual, buscando en esencia el preservar la seguridad y confidencialidad de nuestros datos más íntimos, personales y delicados, que hemos habilitado el “mecanismo puente” de utilizar un formulario que encripta, conduce y entrega nuestra información, únicamente a los Administradores del aplicativo.

Tanto las características como el manejo de dicho formulario para “captura de datos”, se explica a través de un instructivo que igualmente forma parte del documento principal privado. La guía básica para el “llenado” de los datos, forma parte del formulario que nos ocupa.

Pero bueno, ¡dejémos ya tanta cháchara y vamos al grano!

El enlace para acceder al formulario y así obtener nuestra Credencial como Socios del “Club Colseñora 50 Años”, es el siguiente >> https://forms.gle/ZwYzNwJJVDR3h6UD9

Si tienen alguna dificultad para abrir el formulario, para gestionar el lleno de los datos o para su transmisión final, nos pueden escribir en el chat de WhatsApp, o bien, y mejor aún, enviarnos un correo electrónico a la dirección mailto://novaempresasas@gmail.com (corresponde a una empresa que ya no existe pero cuya bandeja de entrada y otras herramientas útiles se encuentran disponibles y hemos comenzado a dedicar de manera exclusiva para nuestros intereses de este grupo “Colseñora 50 años”.

También, si alguno prefiere que le enviemos a su cuenta personal en WhatsApp el enlace en forma individual, igualmente nos lo puede manifestar por el medio que le sea más cómodo y procederemos en consecuencia.

Mientras tanto espero que disfruten y, sobre todo, que motive sus comentarios y aportes respecto al enfoque que le estamos dando a este aplicativo con la misión trascendental de traer al presente y preservar las memorias de nuestras gratas vivencias durante la vida académica compartida, aunado ello a otros trascendentales eventos y acontecimientos que con total seguridad, vamos a disfrutar.

Les agradecemos los minutos que dediquen a la lectura del presente documento, junto con los comentarios y sugerencias que ello les motive.

Un fuerte abrazo para todos y seguimos en sintonía.

Administradores del “Club Colseñora 50 Años

CPY-0475-270625, actualizado el 2-agosto-2025

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